jueves, 5 de marzo de 2020

Chango, un microtractor diseñado para la agricultura familiar


Chango, un microtractor diseñado para la agricultura familiar

Un equipo de investigadores del INTA avanza en el desarrollo de un prototipo multipropósito, creado para cubrir todas las actividades de laboreo que se realizan en la chacra de los agricultores familiares. 

Versátil y de bajo costo, el dispositivo busca mejorar las prácticas productivas, realizarlas en menor tiempo y con mayor precisión.

En la Argentina, la agricultura familiar ocupa un rol central en la provisión y suministro de alimentos vinculados con la frutihorticultura.

Solo en Capital Federal y el área metropolitana de Buenos Aires, unos cuatro mil agricultores cultivan las hortalizas y frutas frescas que todos los días consumen más de 14 millones de personas.

Según datos del Censo Nacional Agropecuario de 2002, en el país “existen 67000 productores que utilizan tracción animal como fuente de energía para sus labores agropecuarias”.

Por esto, un equipo de investigadores del INTA –integrado por especialistas del IPAF Región Pampeana, la Experimental Hilario Ascasubi y el Instituto de Ingeniería Rural– avanza en el desarrollo de un prototipo que pueda reemplazar la tracción animal por unidades de tracción motorizadas.

Chango es un microtractor con dos velocidades de avance y toma de fuerza de accionamiento independiente.

Por su gran simplicidad de fabricación, está equipado con un motor de 4,5 HP de potencia y todos sus paquetes funcionales son de origen nacional.

“Con este diseño buscamos mejorar la eficiencia de los procesos productivos y conseguir mejores condiciones de trabajo”, señaló Juan Pablo D’Amico, investigador de la experimental Hilario Ascasubi del INTA, quien añadió:

“Somos conscientes de que la tecnología promueve la humanización del trabajo y la mayor eficiencia de los sistemas productivos agropecuarios regionales”.


Este modelo es la versión final del tractor multipropósito, 
una vez puesto a prueba el prototipo.

El prototipo multipropósito fue diseñado para para mecanizar labores estacionarias, como accionar moledoras o bombas, y labores dinámicas, como: manipulación, transporte y almacenamiento; aporte de fertilizante y agua; preparación y conservación del suelo; siembra y plantación y recolección, entre otras tareas.

De acuerdo con D’Amico, tipológicamente la estructura de la unidad se asemeja a la de un moto-cultivador. 

Sin embargo, la particularidad radica en que el motor y gran parte de los componentes de la transmisión se encuentran dentro de la circunferencia que describe la rueda.

“Esta configuración genera el peso adherente necesario para la tracción y facilita la operación armoniosa del equipo”, explicó.

Entre otras ventajas, la configuración mono-rueda permite la adaptación a diversos tipos de labores y no genera inconvenientes en el ajuste de la trocha.

Cuenta con dos marchas de avance, posee una toma de fuerza independiente y el diseño del chasis facilita la ubicación de una barra portaherramientas delantera y una trasera, ambas regulables en altura.

El carácter innovador del proyecto radica en la posibilidad de disponer de una unidad motriz versátil, de bajo costo de adquisición y muy bajo costo operativo –hasta 4.5 litros de nafta por hectárea, según datos de la empresa proveedora del motor–.

En este sentido, Sergio Justianovich –investigador del IPAF Pampeano– destacó que la particularidad constructiva del desarrollo radica en la gran simplicidad de fabricación.

“Todos sus paquetes funcionales son de origen nacional, prescinde de componentes complejos de transmisión, lo que permite la fabricación descentralizada en talleres metalmecánicos de baja complejidad y genera un sustancial agregado de valor a los sectores industriales locales”, describió.


El carácter innovador del proyecto radica en la posibilidad de disponer de una unidad motriz versátil, de bajo costo de adquisición y muy bajo costo operativo.

Mientras referentes del INTA trabajan en la generación de acuerdos de vinculación tecnológica con actores públicos y privados, los investigadores que participaron en el desarrollo avanzan con los ensayos de usabilidad (maniobrabilidad y mandos) en campo de productores.

De hecho, a mediados de diciembre de 2019, se realizó una jornada en la experimental Jorge Hirschhorn, de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la Universidad Nacional de la Plata –donde se encuentra la sede del IPAF Pampeano–, para que más de 40 productores familiares de la región conozcan el prototipo y los vean funcionar.

Al final de la jornada, los agricultores destacaron las ventajas del equipo y advirtieron sobre las características a mejorar o cambiar de acuerdo a los usos productivos.

“Las pruebas de vibración y las de ruido en laboratorio, sumado a los ajustes de paquetes funcionales son fundamentales debido a que es la instancia en donde se sintetiza el diseño en base al desempeño del equipo y de cada componente”, resumió Justianovich.

INTA


jueves, 20 de febrero de 2020

Gliptodontes - Descubren cuatro en la Provincia de Buenos Aires


Científicos del INCUAPA extraen los restos de los gliptodontes 
encontrados en el partido de Bolívar.

Los fósiles estaban en el cauce del arroyo Vallimanca en el Partido de Bolívar.

Su estudio será llevado adelante por científicos del CONICET.

A  orillas  del arroyo Vallimanca, cerca de la Laguna San Luis en el partido de Bolívar (Provincia de Buenos Aires), recientemente fueron recuperados restos de cuatro gliptodontes de la especie Glyptodon reticulatus.

La particularidad del hallazgo es que los gliptodontes “están en posición de vida y alineados hacia el Oeste”, precisó el arqueólogo Pablo Messineo, investigador del CONICET en el Instituto de Investigaciones Arqueológicas y Paleontólogicas del Cuaternario (INCUAPA, CONICET – UNICEN).

La presencia de estos cuatro animales que al parecer murieron juntos, permitirá, por primera vez, hacer un estudio detallado de ciertos aspectos no evaluados aún como observar si había dimorfismo sexual -esto es, diferencias entre machos y hembras-, así como detectar diferencias existentes entre individuos adultos y juveniles.


Así era el gliptodonte encontrado por un peón rural en el partido de Bolívar

“Este tipo de casos, en los que aparecen varios individuos juntos que murieron en las mismas circunstancias, son realmente excepcionales e indudablemente nos darán mucha información sobre estos enigmáticos animales y permitirán poner a prueba varias hipótesis que venimos manejando en los últimos años”, señala el paleontólogo Ricardo Bonini, investigador del CONICET en el INCUAPA.

“Los gliptodontes constituyeron un interesante grupo de grandes mamíferos herbívoros acorazados que vivieron durante más de 30 millones de años en Sudamérica, hasta su extinción hace aproximadamente 10.000 años atrás conjuntamente con el resto de la megafauna”, afirma el paleontólogo José Luis Prado, vice director del INCUAPA y responsable de las investigaciones.

Todo el animal estaba protegido por una coraza cefálica, una coraza dorsal y una coraza caudal.

En el Pleistoceno (los últimos dos millones de años aproximadamente) un grupo particular de gliptodontes pertenecientes al género Glyptodon se diversificó y, de acuerdo a lo que nos dice el registro fósil, fueron muy comunes en el sur de América del Sur, especialmente en lo que hoy es la Región Pampeana en Argentina.


Científicos del INCUAPA extraen los restos de los gliptodontes 
encontrados en el partido de Bolívar.

En los últimos 30 mil años Glyptodon se vuelve el gliptodonte más común.

Tradicionalmente, y desde el siglo XIX, una gran cantidad de especies de este género fueron reconocidas en el sur de Sudamérica.

Sin embargo, sucesivos estudios indicaron que el número de especies fue mucho menor a lo creído. 

Es así que para el último millón de años la evidencia indica que sólo dos especies están bien caracterizadas.

Una de ellas es Glyptodon munizi, del Pleistoceno inferior-medio y la otra es Glyptodon reticulatus, propia del Pleistoceno superior. 

Sus registros, especialmente abundantes en los últimos 30.000 años, van desde el sur de la provincia de Buenos Aires hasta la localidad de Tarija, en el sur de Bolivia.

Los científicos realizarán un detallado estudio tafonómico de los huesos y de los sedimentos para dilucidar como se formó el yacimiento.

También se extraerán muestras de huesos para realizar una datación más precisa por el método de C14.

El tratamiento de estas muestras de huesos y sedimentos se realizará en el laboratorio de análisis isotópicos (LAPREI) que tiene el INCUAPA en Olavarría.

En las tareas de rescate participan becarios y técnicos del CONICET.


Los cuatro gliptodontes encontrados en el cauce del arroyo Vallimanca.

El hallazgo se produjo casi de casualidad cuando el arriero Juan de Dios Sota se topó con los restos mientras llevaba el ganado a la vera del arroyo Vallimanca.

Aparecieron gracias a la gran sequía que afecta a la zona que prácticamente dejó parte del cauce del arroyo al descubierto.

Allí, en medio del barro, divisó la parte superior de un caparazón y se puso en contacto con las autoridades de la ciudad de Bolívar.

Por CCT CONICET TANDIL

CONICET


martes, 28 de enero de 2020

Agroquímicos- Cabandié respaldó la decisión del Gobierno de La Pampa


Cabandié respaldó la decisión del Gobierno de La Pampa 
de prohibir el uso de agroquímicos

El ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Juan Cabandié, respaldó la decisión del Gobierno de la provincia de La Pampa que dispuso prohibir la comercialización de todo tipo de agroquímicos hasta que estén dadas las condiciones que garanticen los estándares de seguridad que exige la ley nº 27279. 

En tal sentido, señaló:

“Respaldamos la respuesta del Gobierno de La Pampa en función de hacer cumplir la ley sobre presupuestos mínimos de protección ambiental para la gestión de los envases vacíos de agroquímicos”.

“Nuestro compromiso es fortalecer las capacidades del Estado nacional, debilitadas por el macrismo, al que nunca le interesó hacer cumplir esta ley, que fue aprobada en 2016”, afirmó el funcionario.

La medida se adoptó por el incumplimiento de los requerimientos establecidos en la normativa por parte de la Fundación Campo Limpio, en la que se determina la construcción de los Centros de Acopios Transitorio de los envases y el sistema de trazabilidad de los bidones.

La disposición de la Subsecretaría de Ambiente provincial fue firmada por su titular, Fabián Titarelli, luego de rechazar el pedido de prórroga hecho por la Fundación Campo Limpio en virtud de lo que impone la ley en relación a los depósitos en los que deberían acopiarse los envases de agroquímicos después de ser utilizados.

La prohibición estará vigente hasta el momento en que la autoridad de aplicación disponga el cese del incumplimiento, previa habilitación y funcionamiento del Sistema de Gestión Integral de dicha fundación.

El objetivo de fondo de la acción es proteger no solo la salud de las personas, sino también la sustentabilidad de los ecosistemas productivos pampeanos.

Los antecedentes de la ley están relacionadas a las sucesivas acciones colectivas efectuadas por la población en reiteradas denuncias públicas que alertaron sobre las conductas desaprensivas de algunos de los productores respecto a los procedimientos de manipulación de los envases y las graves consecuencias que ellos acarrean para la salud y el ambiente.

Ambiente


jueves, 16 de enero de 2020

Leche envasada - Pasteurizacion - Desarrollan el primer equipo del país


Desarrollan el primer equipo del país que pasteuriza leche envasada

El sistema envasa leche fluida, la pasteuriza y la enfría al punto de garantizar condiciones óptimas de inocuidad para su comercialización en circuitos de proximidad.

Fue diseñado por especialistas de la UBA y del Instituto de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Agricultura Familiar del INTA en la Región Pampeana.

INTA


lunes, 18 de noviembre de 2019

Soja - Evalúan el impacto de los cultivos de cobertura en los rindes


Evalúan el impacto de los cultivos de cobertura 
en los rindes de la soja

En Santa Fe, un equipo de investigadores del INTA Cañada de Gómez estudia cómo las secuencias de soja continua afectan la productividad y la sustentabilidad de los ambientes.

Resultados preliminares determinaron que la incorporación de Avena sativa en mezcla con Vicia sativa incrementó un 20 % el rinde de granos de soja por hectárea.

En la región Pampeana, un gran porcentaje del área cultivada está ocupada por secuencias de soja continua.

Estos esquemas de producción, además de afectar la sustentabilidad de los ambientes, impactan sobre la fertilidad de los suelos, debido a que los lotes agrícolas permanecen con escasa cobertura durante buena parte del ciclo y están expuestos a la erosión.

Para revertir este deterioro, en Santa Fe, investigadores del INTA evalúan cómo impacta la incorporación de los cultivos de cobertura en los rindes de la soja.

Julia Capurro, especialista en cultivos del INTA Cañada de Gómez –Santa Fe–, destacó la importancia de proteger el suelo mediante la incorporación de cultivos de cobertura.

“La asociación de un cultivo invernal, como Avena sativa en mezcla con Vicia sativa, en la secuencia soja-soja, generó variaciones positivas en la productividad del cultivo de cosecha, según el ambiente considerado”, señaló.

En un ensayo realizado en parcelas experimentales en ambientes de loma, media loma y bajo, luego de 28 días de barbecho posteriores a la supresión de su crecimiento, el cultivo de cobertura de avena con vicia, produjo un incremento en el rendimiento de la soja.

“Registramos un 18 % más de granos por metro cuadrado, sumado a un mayor peso de granos”, indicó Capurro.


Capurro: “La asociación de un cultivo invernal, como Avena sativa en mezcla con Vicia sativa, en la secuencia soja-soja, generó variaciones positivas en la productividad del cultivo de cosecha”.

En términos generales, los rendimientos de soja fueron superiores en todas las parcelas con cultivos de cobertura.

Sin embargo, Capurro detalló que “en los ambientes de media loma y bajo con cultivo de cobertura se registraron los mayores incrementos, que alcanzaron el 20 % más de rendimiento de soja por hectárea, en comparación con los mismos ambientes sin cultivos de cobertura”.

De acuerdo con Capurro, en media loma con cobertura, la soja rindió 4468 kilos por hectárea, mientras que sin cobertura alcanzó los 3749 kilos.

Estos resultados se explican por la función que realizan y el aporte que dejan los cultivos de avena y vicia.

“No sólo contribuyen al enriquecimiento de la superficie de los suelos con residuos vegetales, sino que mejoran el balance de agua útil en el perfil del suelo”, explicó Capurro y agregó:

“Se siembran luego de la cosecha de un cultivo de verano, crecen durante los meses de otoño, invierno y principios de la primavera, lo que nos permite tener el lote ocupado todo el año, siempre verde y evitamos el suelo expuesto a la erosión”.

INTA


miércoles, 23 de octubre de 2019

Ganadería pampeana - Claves para un rediseño competitivo


Claves para un rediseño competitivo 
de la ganadería pampeana

Desde el INTA, advierten sobre la vulnerabilidad a la que se exponen los sistemas que producen hacienda en una superficie reducida.

Estrategias de manejo y adopción de tecnologías para disminuir el impacto de la carga en los suelos, aumentar la eficiencia en los sistemas de cría y cumplir con la demanda mundial de producción de carne.

Frente a las grandes variaciones y fuerte reordenamiento del sector ganadero en el territorio nacional, los especialistas coinciden en los riesgos de la sobrecarga de los sistemas y en la importancia de adoptar estrategias de manejo y tecnologías para disminuir el impacto.

El análisis del INTA.

Sebastián Maresca –investigador del INTA Cuenca del Salado, Buenos Aires– aseguró que “tras el reordenamiento que sufrió la ganadería nacional en la última década con la expansión de agricultura, en especial de la soja, la Cuenca del Salado se convirtió en la región con mayor concentración de vacas de cría del país, con los índices de procreo y de destete más altos”.

Maresca aseguró que el sector está frente a una situación de alta vulnerabilidad productiva, dado que tiene la misma cantidad de hacienda que en 2008 y se le cedió a la agricultura el doble de superficie.

“Esto genera un incremento de la carga en suelos de menor aptitud”, subrayó.

En un contexto de alta carga y un panorama no muy alentador para intensificación de la cría, Maresca destacó la importancia de mejorar la eficiencia reproductiva de los rodeos de cría para incrementar la producción de carne a escala nacional.

Para esto, ponderó el ajuste de carga y el manejo de un calendario sanitario básico. 

“Con el incremento de la carga en suelos de menor aptitud, la vulnerabilidad de los sistemas ante contingencias climáticas puede ser muy alta”, advirtió Maresca quien recordó que los índices de preñez dependen, en gran medida, de las buenas condiciones climáticas, lo que genera una alta variabilidad de los resultados al tacto.

En esta línea, se refirió a un reciente monitoreo de estado corporal realizado en el INTA Cuenca del Salado que muestra que un 44 % de las vacas de nuestro rodeo llegan flacas al parto.

“El resultado de preñez depende exclusivamente de la posibilidad de que esas vacas ganen peso durante la primavera”, detalló.

Y agregó: “El bajo estado corporal al parto y las consecuentes fallas en la concepción son la principal causa de los bajos índices de destete”. 

Por esta razón, recomendó realizar ajustes en la carga en función de la oferta de forraje que se dispone o bien aumentar la producción de pasto para asegurar el mantenimiento de los vientres.

“Sobran los estudios y la información sobre cómo incrementar la producción y eficiencia de utilización del pastizal natural, además de las alternativas de alimentación invernal con reservas forrajeras, verdeos de invierno y verdeos de verano diferidos”, expuso Maresca.

Para el especialista, otro aspecto básico para resolver son los problemas sanitarios que afectan la fertilidad del rodeo, causan abortos y muerte neonatal de terneros.

En este punto, recordó que la Brucelosis y las Venéreas siguen siendo las principales causas de aborto en rodeos de cría y destacó la importancia de la vacunación y del análisis clínico anual del rodeo.

Con respecto a los puntos críticos para la intensificación de la cría, Maresca aseguró que “a pesar de los avances tecnológicos, la cría sigue siendo una actividad que requiere de un manejo personalizado, especialmente en los meses de parición y servicio, por lo que cualquier proceso de intensificación requiere de una alta demanda de mano de obra calificada”.

En este sentido, indicó que la falta de interés de las nuevas generaciones de vivir y trabajar en el campo como un problema que se agrava y que requiere un replanteo de los sistemas productivos.

“La gran adopción de los silos de autoconsumo para sistemas de recría y terminación es un claro ejemplo de la necesidad de tecnologías que simplifiquen las tareas en el campo”, aseguró.

Por último, se refirió a la actual sequía que sufre la región desde finales del invierno como “una limitante para mantener nuestros índices de procreo”.

“Los rodeos de vacas están comenzando el servicio con una baja condición corporal y se requiere tomar medidas urgentes para evitar bajos índices de preñez y retardos en la concepción”, aseguró.

Sobre este punto, consideró fundamental realizar un diagnóstico de la situación nutricional y aptitud reproductiva de cada rodeo para tomar medias anticipadamente.

“Habrá numerosos casos en los que se requieran tratamientos nutricionales y reproductivos para mantener los índices de preñez en valores óptimos”, reconoció el especialista.

Para Maresca, es claro que estas situaciones de estrés hídrico muestran la vulnerabilidad de los sistemas sobrecargados y con bajo nivel de reservas forrajeras.


Maresca: “El bajo estado corporal al parto y las consecuentes fallas en la concepción 
son la principal causa de los bajos índices de destete”.

Una región de gran potencial

De acuerdo con Maresca, “en los últimos 20 años, el stock de ganado bovino nacional experimentó grandes variaciones, entre otros factores, por el avance de la agricultura, en especial por el cultivo de soja, y la sequía de 2008 que generó la pérdida del 17 % de los bovinos por su liquidación y mortandad”.

“Hoy, el stock de hacienda en la Cuenca del Salado es similar al que alcanzamos en 2008 con casi 5,9 millones de cabezas”, confirmó el técnico quien, a su vez, explicó que “esto se dio a pesar de que la superficie agrícola continuó su crecimiento y alcanzó su máximo en 2012”.

Con respecto a si es posible soportar la carga actual, Maresca aseguró que “la Cuenca, a diferencia de otras regiones del país, tiene un gran potencial para incrementar sus índices de destete y de incrementar la carga”.

Según el técnico, sus condiciones agroecológicas le permiten generar mucho más forraje del que hoy se produce en condiciones sostenibles.

Sin embargo, reconoció que, “en general, el incremento en producción de forraje y adopción de tecnologías básicas no acompaña el aumento de carga”.

INTA


miércoles, 2 de octubre de 2019

Erosión - El 36 % del suelo argentino sufre procesos


El 36 % del suelo argentino sufre procesos de erosión

Un estudio del INTA y del Centro para la Promoción de la Conservación del Suelo y del Agua (PROSA) determinó el avance de los procesos de erosión hídrica y eólica en el último cuarto de siglo.

Este porcentaje representa alrededor de 100 millones de hectáreas en el país, distribuidas en áreas agrícolas de la región húmeda y subhúmeda y, también, en la zona semiárida y árida con bosques nativos y pastizales.

Recomendaciones para minimizar el deterioro.

En el último cuarto de siglo, los procesos de erosión hídrica y eólica avanzaron hasta ocupar un 36 % del territorio nacional, lo que representan 100 millones de hectáreas, distribuidas en áreas agrícolas de la región húmeda y subhúmeda y, también, en la zona semiárida y árida con bosques nativos y pastizales.

El dato surge del Manual de buenas prácticas de manejo y conservación del suelo y del agua en áreas de secano, presentado recientemente por el INTA y el Centro para la Promoción de la Conservación del Suelo y del Agua (PROSA) de la Fundación para la Educación, la Ciencia y la Cultura (FECIC).

Asimismo, el dato cobra mayor relevancia si se lo pone en contexto: solo un 11 % de la superficie del planeta corresponde a suelos con potencial agrícola.

Estimaciones de la Organización para la Alimentación y la Agricultura de las Naciones Unidas (FAO, por sus siglas en inglés) plantean que, en los próximos 20 años, más del 80 % de la expansión de la superficie cultivada se producirá en América Latina y África subsahariana.

“En los próximos años, uno de los desafíos más significativos que afrontará la humanidad es el deterioro de los recursos naturales y, principalmente, el de los suelos cultivados”, vaticinó Roberto Casas, especialista en manejo de los suelos y uno de los editores del libro.

“Estamos perdiendo no solo aquellos suelos que son la base de la producción agropecuaria del país, sino que descuidamos los servicios ecosistémicos que nos prestan”, alertó Casas para quien es importante entender que se trata de un recurso que puede tardar hasta 1.000 años en recuperarse.

El riesgo de que un incremento de la agricultura genere mayor erosión o degradación de suelos es real. 

“Sabemos que, a partir de 1970, los suelos de la región Pampeana sufrieron una extraordinaria transformación debido a la actividad agrícola”, señaló Casas y agregó que “la adopción de tecnología moderna, sumado al desarrollo de nuevas formas de producción, aceleraron los procesos de degradación”.

La transición de un sistema de agricultura con labranza convencional a uno con siembra directa permitió la mejora considerable de los rendimientos y, además, de los niveles de materia orgánica del suelo.


Casas: “Esta tendencia a la realización de un solo cultivo tuvo un impacto desfavorable sobre las funciones del suelo y la sustentabilidad del agroecosistema”.

Sin embargo, en los últimos años se ha producido una simplificación extrema de los sistemas productivos pampeanos y extrapampeanos, con un paulatino reemplazo de las rotaciones tradicionales por el monocultivo.

“Esta tendencia a la realización de un solo cultivo tuvo un impacto desfavorable sobre las funciones del suelo y la sustentabilidad del agroecosistema”, aseguró Casas.

De acuerdo con el especialista, la rotación promedio para la región pampeana se componía de, al menos, tres años de soja de primera, un año de doble cultivo trigo (u otro cereal de invierno), soja y recién al quinto año podía incluir maíz o sorgo.

“En los últimos años, el esquema cambió hacia uno con mayor participación de gramíneas en una rotación de tres años: trigo-soja, maíz y soja de primera”, explicó.

En este sentido, Casas resaltó el protagonismo que están cobrando los cultivos de cobertura en las rotaciones agrícolas, “se sumaron 338.200 hectáreas a escala nacional de cultivos que protegen el suelo y brindan servicios ecosistémicos”.

El territorio argentino alberga una delicada diversidad de tierras. 

Por esto, el problema de la erosión no es solo por las pendientes de los suelos, sino por las lluvias: las mayores intensidades (es decir, la cantidad de agua caída en un lapso determinado) y frecuencias marcan la diferencia y pueden hacer que el problema cambie de categoría –leve, moderado o severo–.


El territorio argentino alberga una delicada diversidad de tierras.

“Determinar el riesgo de erosión es fundamental para la conservación de los recursos, sobre todo porque la pérdida de unos pocos centímetros de suelo puede impactar de manera irreversible en el potencial productivo de los cultivos”, destacó Casas.

En ese contexto, la fórmula para una producción más sustentable es una agricultura que proteja y aproveche mejor los recursos.

“La sistematización de los lotes con terrazas es una estrategia sustentable y está comprobado que reduce hasta un 90 % la erosión”, señaló Casas y agregó:

“Se estima que la superficie sistematizada con terrazas para control de erosión es de 940.000 hectáreas, mientras que 265.000 están protegidas por sistemas de cultivo en contorno”.

Para Casas, la presión que se ejerce sobre el suelo está llegando a límites críticos y, lejos de revertirse, tenderá a agravarse.

Por esto, junto con 208 referentes y especialistas en conservación del suelo y del agua en las distintas regiones y sistemas productivos del país compilaron en un libro las prácticas más importantes para evitar el avance del deterioro.


La fórmula para una producción más sustentable es una agricultura que proteja 
y aproveche mejor los recursos.

“Esto pone en evidencia que existen tecnologías probadas en cada una de las regiones para producir de manera sustentable”, analizó Francisco Damiano, especialista del INTA y editor del libro.

“Pudimos sintetizar 214 buenas prácticas”, indicó Damiano y añadió:

“En función de su distribución en el territorio y su importancia estratégica, las prácticas están agrupadas en control de erosión, siembra directa, fertilización, gestión de pastizales, sistemas silvopastoriles, manejo de áreas deprimidas y mallines, cosecha de agua y control de salinidad y sodicidad”.

En los últimos años, el riesgo de erosión aumentó considerablemente debido al incremento de lluvias extremas, la disminución de la cobertura vegetal por la simplificación de los sistemas de producción y las malas prácticas de manejo, como la siembra a favor de la pendiente.

En este sentido, Casas advirtió que “la conservación del suelo constituye un deber inexcusable, ya que se trata de un recurso natural estratégico para la Nación”.


Casas: “La sistematización de los lotes con terrazas es una estrategia sustentable 
y está comprobado que reduce hasta un 90 % la erosión”.

INTA