lunes, 12 de agosto de 2019

Presentan una soja que tolera la falta de agua


Mediante el mejoramiento genético, investigadores del INTA Bordenave –Buenos Aires– obtuvieron un cultivar que se destaca por el potencial y la estabilidad del rendimiento, incluso frente a condiciones de déficit hídrico ocasionado por sequías temporales.

El grupo de Mejoramiento y Calidad Vegetal de la Estación Experimental Agropecuaria Bordenave del INTA obtuvo una nueva variedad de soja que tolera la falta de agua.

Diseñada especialmente para la región pampeana, Rosana INTA 3.9 STS se destaca por el alto potencial y estabilidad en el rendimiento, incluso frente a condiciones de déficit hídrico ocasionado por sequías temporales.

“La nueva variedad de soja fue desarrollada para adaptarse a diversos ambientes, sobre todo en aquellas zonas que poseen alguna limitante, como deficiencias nutricionales de los suelos o la presencia de sequías temporales”, expresó Fernando Giménez, especialista en mejoramiento genético de esa unidad del INTA y uno de los obtentores del cultivar.

Rosana INTA 3.9 STS pertenece al grupo de madurez III y es un cultivar de ciclo largo.

“Es recomendado en toda la franja oeste y sur de la región pampeana para siembras de primera”, señaló Giménez y agregó:

“Se adapta y recomienda para siembras de segunda en toda la región pampeana, debido a que posee un buen despeje entre el suelo y las vainas inferiores”.


Rosana INTA 3.9 STS pertenece al grupo de madurez III 
y es un cultivar de ciclo largo.

El nuevo cultivar de soja es tolerante a glifosato (RR) e incorpora la tolerancia a sulfonilureas (STS).

De acuerdo con Federico Moreyra, especialista en mejoramiento genético de esa unidad del INTA, “esta característica la convierte en una herramienta para fortalecer las estrategias de manejo integrado en el control de malezas resistentes o de difícil control”.

Además de poseer una amplia adaptabilidad y estabilidad en el rinde, Rosana INTA 3.9 STS tiene muy buen comportamiento sanitario, debido a que es tolerante al ataque de las principales enfermedades que afectan al cultivo.

La nueva soja del INTA se destaca por el alto contenido de proteínas en el grano.

“Si bien, esta no es una característica con importancia comercial, es el principal atributo nutricional del poroto de soja”, afirmó Moreyra quien indicó que este aspecto “contribuirá a mejorar la calidad del grano a escala nacional”.


La nueva variedad tiene muy buen comportamiento sanitario, debido a que es tolerante al ataque de las principales enfermedades que afectan al cultivo.

En cuanto al nombre de la variedad, Giménez explicó que se trata de “un reconocimiento a Rosana Kissner, técnica del grupo de Mejoramiento y Calidad Vegetal de la Experimental Bordenave, por su dedicación, capacidad y valores puestos al servicio de la Institución”.

El nuevo cultivar fue inscripto recientemente en el Registro Nacional de Cultivares del Instituto Nacional de Semillas (Inase).

Gracias a un convenio de vinculación tecnológica (CVT) con la empresa SeedAR de Pergamino –Buenos Aires–, y su red de multiplicadores, Rosana INTA 3.9 STS está disponible para su comercialización.

INTA

miércoles, 7 de agosto de 2019

Se otorgó a un horticultor de La Pampa el sello "Producido por la Agricultura Familiar"


Se otorgó a un horticultor de La Pampa el sello 
"Producido por la Agricultura Familiar"

Mediante la Resolución N°33/2019 publicada en el Boletín Oficial se autorizó la cesión de uso de la distinción para un productor de hortalizas de la localidad de Toay.

El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, a través de la Secretaría de Agricultura Familiar, Coordinación y Desarrollo Territorial, autorizó el uso del Sello "Producido por la Agricultura Familiar" a Gonzalo Burgos Mogro quién trabaja junto a su esposa y tres hijos en la producción y comercialización de hortalizas en fresco.

La familia Burgos, afincada en la localidad de Toay de la provincia de La Pampa, trabaja en invernáculos y con riego por goteo permitiéndole obtener hortalizas durante todo el año en una región semiárida, con cantidad y calidad.

Bajo este sistema productivo alcanzan mejores condiciones para la comercialización.

Principalmente las 8 variedades de hortalizas (lechuga francesa, lechuga mantecosa, acelga, tomate redondo, cebolla de verdeo, ajo puerro, rúcula y radicheta) están destinadas a un reconocido supermercado de Santa Rosa, cumpliendo con los altos controles de calidad que el cliente exige. Otros mercados que proveen son las distintas ferias del Paseo Ferial de la Municipalidad de Santa Rosa.



Se trata de la segunda sesión del sello que se otorga y se produce en el marco de la Ley N° 27.118 de Reparación Histórica de la Agricultura Familiar, que en el artículo 22 establece la importancia de impulsar estrategias de valorización y certificación de los productos de la agricultura familiar.

Todas las acciones de formulación y ejecución de proyectos, asesoramiento y asistencia técnica para asegurar el desarrollo y comercialización de la producción hortícola de la familia Burgos han sido acompañadas por capacitaciones de técnicos de la Coordinación La Pampa de la Secretaría de Agricultura Familiar Coordinación y Desarrollo Territorial.

MAGyP


Etchevehere: "Ponemos todo a disposición para que el campo exprese su potencial"


Etchevehere: "Ponemos todo a disposición para que el campo exprese su potencial"

El Ministro destacó durante el congreso de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), la importancia de seguir trabajando por una producción sostenible que permita a la Argentina ser protagonista en la alimentación de 800 millones de personas para el 2030.

El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Luis Miguel Etchevehere, participó en Rosario, del acto de apertura de la "XXVII edición del Congreso Aapresid, 30:10000 ConCiencia Suelo", junto con el presidente de la entidad, Alejandro Petek; y el gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz.

El encuentro reúne a más de 300 especialistas nacionales e internacionales que trabajan en desarrollar herramientas para el manejo integrado de malezas, plagas y enfermedades; nuevas tecnologías de diagnóstico y aplicación de fertilizantes.

Durante la apertura del evento, Etchevehere señaló que a pesar de la peor sequía "la Argentina está atravesando hoy un momento único en su historia al estimar una campaña agrícola récord de 147 millones de toneladas". 

Y subrayó: "Se debe por un lado a las técnicas que desarrollaron y que el país sigue aplicando, y por otro al talento que tiene el productor argentino, la garra para sobreponerse a los malos momentos y lograr cosas que de antemano parecen imposibles".

Entre las acciones del Gobierno, el titular de la cartera de AgriculturaGanadería y Pesca sostuvo que "acompañamos, ayudamos y ponemos todo a disposición para que el campo exprese su potencial", a través de las Mesas de Competitividad donde se analizan y se buscan soluciones para las cadenas productivas y con acciones como la simplificación de trámites y el Programa Cosecha Segura. 

"El mensaje del Presidente de la Nación el otro día en La Rural fue más que claro", comentó el Ministro y explicó que "nos quería ver en 2030 produciendo alimentos para 800 millones de personas y creando un millón de empleos a partir de esa producción de alimentos.

Sabemos que contamos con Aapresid, y con todos los productores de Argentina para poder lograr ese objetivo".



Estuvieron presentes en el acto de apertura, el secretario de Gobierno de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación; Sergio Bergman; autoridades de los Ministerios de las provincias de Santa Fe; Córdoba; Buenos Aires; La Pampa; y Chaco; representantes de asociaciones productivas; y autoridades nacionales y provinciales.

El congreso, que se extiende hasta el 9 de agosto, tiene más de 170 talleres, y reuniones plenarias, en donde se abordan temáticas referidas a los beneficios de los cultivos de servicio para el suelo, y la bioeconomía como un aspecto clave para el desarrollo en todo el territorio para una producción sostenible que cuide el ambiente y preserve los suelos.

Consejo Federal Agropecuario Pampeano

Dentro del congreso, se llevó a cabo el II CFA Regional Pampeano con la participación del titular de la cartera de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Luis Miguel Etchevehere; junto al presidente del Senasa, Ricardo Negri; y los ministros de la Producción de Santa Fe, Alicia Ciciliani; de Córdoba, Sergio Busso; de Buenos Aires, Leonardo Sarquís.

Trataron temas referidos a la aplicación de productos fitosanitarios, las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA), los manejos productivos sustentables, las prospectivas agrícolas y AgTech/Innovación.

Los participantes de la II Reunión Regional Pampeana analizaron la situación actual de las provincias en materia de productos fitosanitarios, así como la implementación de planes de acción en conjunto, y la realización de jornadas de capacitación.

También se trató la importancia de continuar el trabajo por la reglamentación de la Ley de Control de Aplicaciones (Res. MA y MAYDS 1/18); y de Gestión de Envases Vacíos de Fitosanitarios (Ley N° 27279).

Por otra parte, los Ministros del CFA regional pampeano recibieron como invitado especial al director de Agricultura del Ministerio de Producción de la provincia de la Pampa, Carlos Ferrero, y suscribieron un Acta Acuerdo sobre Registro de Aplicadores Aéreos y Terrestres de aplicación en las cuatro provincias.

Asimismo, dialogaron sobre la importancia de unificar los criterios de protocolos de acción para la implementación de las BPA; y la importancia de impulsar acciones de comunicación destinadas al público para promover la correcta circulación de información sobre las BPA.

Por otra parte, se comunicaron los alcances de la implementación obligatoria de las BPA para frutas y hortalizas.

También estuvieron presentes el jefe de Gabinete de Agricultura, Ganadería y Pesca, Santiago del Solar; el presidente del INTA, Juan Balbín; el secretario de Agricultura Familiar, Coordinación y Desarrollo Territorial Santiago Hardie; el subsecretario de Agricultura, Luis Urriza; los directores nacionales de Agricultura Ignacio Garciarena, y de Alimentos y Bebidas, Mercedes Nimo; representes del Ministerio de Producción de la Pampa; y demás autoridades.

MAGyP

jueves, 25 de abril de 2019

Pastizal pampeano - alianza de tres países impulsa el cuidado


El Bioma Pampa concentra una de las áreas de mayor riqueza de especies de gramíneas en el mundo.

El INTA y el Senasa junto con institutos de investigación y universidades trabajan para la conservación de los servicios ecosistémicos en la ganadería a pequeña escala.

Entre los pastizales templados más extensos del planeta se encuentra el Bioma Pampa, una de las áreas de mayor riqueza de especies de gramíneas en el mundo, que es compartida por tres países del Cono Sur: la Argentina, Uruguay y la región brasilera de Río Grande Do Sul.

Sus campos naturales proveen una amplia gama de bienes y servicios.

La carne, la leche, la lana y el cuero suelen ser los productos más reconocidos.

Pero, además, proporcionan una serie de servicios ambientales que han sido generalmente subvaluados.

Con el objetivo de proteger los servicios ecosistémicos que aportan los sistemas ganaderos familiares de estos tres países, el INTA y el Senasa en asociación con institutos de investigación y universidades de la Argentina, Brasil y Uruguay trabajan en proyectos para mejorar la productividad y el impacto ambiental de la ganadería a baja escala.

Algunas de las experiencias fueron presentadas en el marco de la tercera edición del Seminario Internacional de Ganadería Familiar, en el que investigadores y extensionistas compartieron metodologías de trabajo, indicadores económicos, manejo y diseños de co-innovación para poner en valor los servicios ecosistémicos que aportan los ganaderos de la región.

En la apertura, Andrea Maggio –directora del CIPAF del INTA– destacó:

“El seminario está enfocado en el bioma Pampa, integrado por regiones de Argentina, Uruguay y Brasil, económicamente fuertes para el sistema agroalimentario regional, y permite aprovechar los conocimientos sobre tecnologías y metodologías de trabajo con el productor ganadero para que aumente su productividad, disminuya costos y ponga en valor las prácticas que hacen a la sustentabilidad ambiental”.



De acuerdo con la información de la Agenda Ganadera 2025 de la Secretaría de Agroindustria de la Nación, del total de los establecimientos ganaderos registrados en el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (RENSPA), en la provincia de Buenos Aires, el 58 % pueden considerarse familiar dado que corresponden a la categoría de 0 a 100 vacas.

Ese valor asciende al 88 % en el caso de Entre Ríos.

“Sumados, resultan casi 32.000 los establecimientos de cría vacuna y estos valores son mucho más significativos si se contemplan porcinos u ovinos”, valoró Maggio.


Entre los pastizales templados más extensos del planeta se encuentra el Bioma Pampa, una de las áreas de mayor riqueza de especies de gramíneas en el mundo.

Por su parte, en Uruguay, la ganadería es la principal actividad de las familias productoras.

De 44 mil establecimientos agropecuarios, 25 mil corresponden a la agricultura familiar y 20.000 de esos establecimientos de pequeña escala se dedican a la ganadería mixta (sobre todo, bovinos y ovinos).

“Un 90 % de esos ganaderos no contrata mano de obra.

Si protegemos el bioma en la superficie con sus pasturas naturales, que es nuestro oro verde y a los actores sociales que viven en esos territorios, estamos protegiendo también nuestro oro azul: el acuífero más grande del mundo”, sostuvo Virginia Rosso, especialista de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República- Uruguay y organizadora del seminario junto con Claudio Marquez Ribeiro (Universidade Federal Do Pampa- Brasil) y Raúl Perez (INTA).

En el caso de Río Grande Do Sul, que tiene la misma superficie que todo Uruguay (18 millones de hectáreas), cuenta con 400.000 establecimientos, de los cuales el 86 % son productores familiares. Existen unos 100 mil ganaderos, 60 mil son de tipo familiar.

Estos establecimientos, ubicados en territorios con pasturas naturales conservadas, tienen una importancia económica en la cadena cárnica de la región, ya que aportan el 40 % de los terneros.

“Son productores invisibilizados y, sin embargo, persisten por generaciones en la actividad.

Tenemos mucha similitud entre los países que compartimos el Bioma Pampa, con experiencias exitosas o fallidas que nos obligan a construir metodologías, indicadores, estrategias comunes y políticas públicas”, apuntó Marquez Ribeiro.

Respecto del Bioma Pampa en la Argentina, Perez advirtió que la presión sobre la ganadería familiar ha sido muy fuerte por la modernización y agriculturización.

Sin embargo, muchos de estos productores con poca tierra y capital, en tierras poco aptas para el cultivo han sufrido un proceso de modernización incompleta que, finalmente, ha hecho perdurar la actividad ganadera y los pastizales naturales.

“Aunque estos ambientes se encuentren con algún grado de degradación, con buen manejo son el punto de partida para su recuperación, mejora de la productividad forrajera y plena expresión de los servicios ecosistémicos”, remarcó el especialista del INTA.

El encuentro, realizado en la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la Universidad Nacional de La Plata, fue coorganizado por la Universidad Nacional de La Plata (Argentina), la Universidad de la República (Uruguay) y la Universidade Federal Do Pampa (Brasil), junto con los organismos de I+D de los tres países: el INTA y el SENAF-SENASA (Argentina), el INIA (Uruguay), el IPA (Uruguay) y el EMBRAPA-Pecuaria Sul (Brasil).

INTA


martes, 12 de marzo de 2019

Comisión Regional Pampeana se reunió en Expoagro


En el marco de Expoagro, se reunió la Comisión Regional Pampeana

La importancia de promover la cosecha segura en el país; el uso eficiente de fitosanitarios; y la disminución de delitos contra el medio ambiente y la actividad agropecuaria, fueron los temas que analizaron los integrantes de la comisión.

El secretario de Gobierno de Agroindustria, Luís Miguel Etchevehere, junto al jefe de Gabinete, Santiago del Solar, y el secretario de Agricultura Familiar, Coordinación y Desarrollo Territorial, Santiago Hardie, encabezó la primera reunión Regional Pampeana del Consejo Federal Agropecuario (CFA).

Con representantes de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, La Pampa, y Santa Fe, trataron los avances del programa Cosecha Segura; el alcance de la reglamentación que promueve el uso adecuado y eficiente de fitosanitarios; y el impacto del nuevo Código Penal en el medio ambiente y el sector agroindustrial.

"Nuestro compromiso es seguir dando condiciones de competitividad para la actividad de la agroindustria ya que agrega un importante valor al país, y es por eso que estamos trabajando en conjunto, con los Organismos Descentralizados, y los representantes de las provincias para seguir potenciando la cadena.

La soja por ejemplo, emplea a más de 350.000 argentinos de las distintas regiones productoras, y esto sin dudas potencia el arraigo rural, y las fuerza y el compromiso de todos los actores de la cadena de seguir apostando por desarrollo del campo y la industria", indicó Etchevehere, acompañado por su par bonaerense, Leonardo Sarquís.



Durante la reunión, que se llevó a cabo en el predio exponencial de San Nicolás, los integrantes de la Comisión remarcaron la importancia de continuar con el plan Cosecha Segura, un programa que llevan a cabo los Ministerios de Transporte y de Seguridad de la Nación, que busca garantizar la seguridad y la logística de todos los integrantes de la cadena, desde la cosecha, y el transporte, hasta el acopio, la industria y el puerto.

Además, la revisión y los avances en la reforma del Código Penal para abordar los delitos contra el medio ambiente y la actividad agropecuaria, fue otro de los temas que se analizaron.

En este punto, los representantes de la Comisión repasaron los distintos ejes del Código, y remarcaron la importancia de desarrollar estrategias en conjunto desde el CFA, para promover una producción sostenible que preserve la salud, y reduzca el impacto ambiental en el país.

También, las autoridades de las provincias expusieron la situación actual de cada una de las regiones en el uso de envases y aplicaciones de fitosanitarios, y el alcance de los Centros de Almacenamiento Transitorio (CAT), a los que productores deben entregar sus envases libres de producto, de acuerdo a la reglamentación de la ley 27.279 de Gestión de Envases Vacíos de Fitosanitarios.

Además estuvieron presentes en la Comisión Regional, el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Guillermo Bernaudo; el subsecretario de Coordinación Política, Hugo Rossi; los presidentes del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), Ricardo Negri; y del Instituto Nacional Tecnología Agropecuaria, Juan Balbín.



También, el ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Sergio Bergman; la ministra de la Producción de Santa Fe, Alicia Ciciliani; representantes del Ministerio de Agricultura y Ganadería de Córdoba; y la Directora del Consejo Federal Agropecuario (CFA), Roxana Blasetti; entre otras autoridades.

Agroindustria




viernes, 29 de diciembre de 2017

¿Una nueva revolución de las pampas?


La Facultad de Agronomía (UBA) fue sede de la jornada 
"Producción Agropecuaria, Salud y Ambiente". 

Los investigadores participantes destacaron la importancia de que, en pocos años, coexistan distintos modelos de producción, con miradas integrales y ecológicas.

Según investigadores de la FAUBA, en los próximos años van a convivir diferentes modelos de producción, con una baja en el uso de agroquímicos.

Recomiendan aplicar principios ecológicos con un enfoque integral.

Destacan el valor de las investigaciones participativas con el conjunto de la comunidad.

Investigadores de la Facultad de Agronomía de la (FAUBA) sostuvieron que en los próximos años llegará una “tercera revolución de las Pampas” que trascenderá al modelo vigente, dominado por cultivos transgénicos, agroquímicos y siembra directa.

Si bien consideraron que este tipo de producción permanecerá (aunque con prácticas más sustentables), afirmaron que podría convivir con otros sistemas intermedios de menor uso de insumos, orgánicos o agroecológicos.

La creciente demanda social ante el impacto ambiental de los insumos agrícolas también es un tema de preocupación para los docentes.

Al respecto, coincidieron que la sociedad podría tener una mayor participación en la toma de decisiones sobre la producción de alimentos.

Como ejemplo, citaron una investigación reciente mediante la cual se conformó una red de monitoreo con técnicos del INTA y diferentes actores de la provincia de Entre Ríos para medir el efecto del uso de glifosato sobre la calidad del agua.

Los investigadores de la FAUBA se refirieron a estos temas durante una jornada organizada en esa unidad académica para debatir sobre la producción agrícola extensiva y su impacto en la salud humana y el ambiente, con la participación de investigadores de las facultades de Medicina y de Farmacia y Bioquímica, ambas de la UBA.


Los investigadores destacaron el papel crucial de UBA no sólo en la formación de profesionales comprometidos con las problemáticas ambientales, sino también en la satisfacción de una demanda social creciente de información de calidad. Foto: CED-FAUBA.

Una agricultura diversa

“Estamos en el final de la segunda revolución de las Pampas y en la construcción de una tercera etapa”, dijo Emilio Satorre, profesor titular de la cátedra de Cerealicultura de la FAUBA, y agregó:

“En esta nueva etapa seguramente no va primar un enfoque exclusivamente tecnológico, sino modelos de producción más integrados.

No va a haber un único modelo.

Van a convivir muchos modelos”.


Emilio Satorre sostuvo que el país está por comenzar una nueva etapa en cuanto a producción agrícola, marcada por la coexistencia de muchos modelos productivos. 
Foto: CED-FAUBA.

Además, advirtió que en ese proceso “habrá que incluir a la sociedad en las decisiones y aplicar los principios ecológicos para hacer una agricultura entendiendo la naturaleza.

Resulta imprescindible aceptar que las soluciones efectivas requieren un enfoque integral y multidisciplinario, y que las respuestas van a ser complejas”.

“Cuando me recibí de agrónomo, a comienzos de la década de 1980, los cultivos de cobertura y la rotación agrícolo-ganadera eran corrientes.

Mi generación se crió en una agricultura muy diversa.

Después vino un modelo que tendió a simplificar el proceso, en el cual se educaron los más jóvenes.

Ahora hay que romper ese modelo y construir una agricultura más productiva y saludable; mucho más sustentable y amiga del medio ambiente”.

Según Satorre, quien también es coordinador académico de Investigación y Desarrollo del Movimiento CREA y miembro de la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria, en la agricultura extensiva se está comenzando a tomar conciencia sobre la demanda social cada vez más fuerte por el efecto de las prácticas agronómicas:

“Desde lo técnico-agronómico se están cambiando las rotaciones, se está intensificando el uso de cultivos de cobertura y se está reduciendo la cantidad de productos externos, a veces por la posibilidad de bajar costos, otras veces por cuestiones productivas y, cada vez más, por una preocupación social”.

Si bien es un fenómeno incipiente, aseguró que los establecimientos están demandando cada vez más información sobre buenas prácticas y manejos racionales.

“Hoy, muchos productores nos dicen que sólo quieren usar insumos de banda verde, es decir, con bajos niveles de toxicidad. Es una actitud que hay que felicitar”, comentó.

Sin embargo, Satorre aclaró que, aunque el uso de agroquímicos se expandió en gran parte por el proceso de agriculturización, según datos de los grupos CREA, desde 2000, el uso de productos menos tóxicos y la carga tóxica utilizada por unidad de producto disminuyeron notablemente.

“En 1985, la toxicidad por kilogramo —es decir, la carga fitotóxica que llevaba producir una unidad de alimento— alcanzaba cerca de 47 dosis letales efectivas por kilogramo.

Ahora estamos usando menos de 0,46. Significa que redujimos la fitotoxicidad de nuestra capacidad de producción en casi 100 veces”.

“En los próximos años, creo que va a bajar el uso de productos fitosanitarios por unidad de superficie. Se seguirán utilizando agroquímicos, pero de un modo más estratégico.

Los productores van a reducir las dosis y quizás terminen eliminando algunos productos.

Se van a consolidar insumos de menor nivel de toxicidad”, dijo, y agregó:

“Tenemos muchas formas de intensificar y aumentar la producción a través de mejoras en el uso del suelo, así como de incorporar productos biológicos y tecnologías mecánicas basadas en sensores, la robótica y los satélites”.

Investigación participativa

Roberto Fernández Aldúncin, profesor asociado de la Cátedra de Ecología de la FAUBA, hizo un llamado de atención para distinguir los factores racionales de los emotivos que subyacen a la hora de argumentar a favor o en contra del uso de agroquímicos en la agricultura y, de hecho, en todo tema que superficialmente parezca ser sólo técnico.

“Se puede producir de otra manera, pero me niego a pensar en blanco o negro.

No hay sólo dos sistemas de producción posibles (transgénicos u orgánicos-agroecológicos).

Hay muchísimos más, ya existentes o posibles, y deben ser decididos dentro de cada jurisdicción y ajustados localmente”.


Roberto Fernández Aldúncin señaló la importancia de que existan múltiples sistemas de producción agrícola y resaltó la importancia de la producción colaborativa del conocimiento. 
Foto: CED-FAUBA.

“Hay trabajos en ciencias sociales que muestran cómo distintos grupos de interés pueden consensuar políticas de uso de los recursos, aunque no estén de acuerdo en todo, pero sí a partir de algunos aspectos básicos.

Es un problema de construir confianza mutua, lo que se conoce como capital social”, aseguró Fernández Aldúncin, quien también es investigador independiente del Conicet en el Instituto de Investigaciones Fisiológicas y Ecológicas vinculadas a la Agricultura (IFEVA).

En este sentido, mostró un ejemplo de investigación participativa realizada en la provincia de Entre Ríos (publicada en la edición de agosto 2017 de la revista RIA, del INTA), que permitió estimar la concentración de glifosato en aguas superficiales y acordar prácticas agronómicas de bajo impacto ambiental.

Lo más notorio del trabajo fue la metodología empleada, porque para avanzar en la investigación se conformó una red de monitoreo con 70 integrantes de la comunidad, quienes participaron en todas las instancias, desde la selección de los 311 sitios de estudio hasta la toma de las muestras.

Además, se realizó un programa de sensibilización de profesionales, productores y organismos interesados en conocer la calidad de aguas, y un taller para acordar prácticas agronómicas de bajo impacto ambiental.

“Desde el INTA convocaron a la ciudadanía para consultarle qué datos necesitaban conocer, dónde querían que los tomaran y en qué momento.

Participaron ingenieros agrónomos y profesionales de los laboratorios”, dijo Fernández Alduncin, y celebró que la experiencia fue muy útil para todos los involucrados:

“Los que pensaban que no había ningún problema, vieron que eso no era así.

Los que pensaban que el problema era terrible, vieron que no era para tanto, sino que dependía de qué, cuándo y cuánto producto se aplicaba”.

Fernández Aldúncin puntualizó que eligió este ejemplo por ser nacional y reciente, pero que, en realidad, “forma parte de toda una corriente de co-diseño de investigación que en las últimas décadas está logrando contrarrestar la desconfianza frente a la ciencia y los expertos.

De esta manera se logra un doble flujo de información en el que no sólo los datos científicos se transfieren en una atmósfera de transparencia y confianza, sino que se co-produce conocimiento relevante, útil para la mejor definición y solución de los problemas, sobre la base de las experiencias de todos los actores involucrados.

“La inclusión de la carrera de Ciencias Ambientales en la Facultad de Agronomía de la UBA respondió en parte al gran debate que nos debemos como sociedad.

Era algo necesario en el país”, señaló, e indicó que en su materia,

Ecología, los estudiantes de ambas carreras (Agronomía y Ciencias Ambientales) cursan juntos, lo cual permite una discusión a la vez seria y apasionada sobre el tema, que enriquece a ambos grupos.

Por otra parte, destacó el rol de la UBA para educar a los consumidores, porque a mediano plazo es la demanda de alimentos seguros y de calidad la que provoca cambios en la producción.

POR: JUAN MANUEL REPETTO
sobrelatierra.agro.uba.ar


jueves, 16 de febrero de 2017

COFECYT: Mesa de Vinculación Tecnológica en La Pampa



La directora de Relaciones Interjurisdiccionales, Romina Ochoa, y Daniela Patricio se reunieron con equipos técnicos de la provincia para analizar las presentaciones, cronogramas y cupos concernientes a proyectos financiados por el MINCYT.

Se brindó asesoramiento acerca de las líneas y convocatorias abiertas del COFECYT, la ANPCYT y las alternativas de cooperación con otros países por medio de la DNCII.

MINCyT